
Síntomas
- Llagas dolorosas en la boca.
- Manchas blancas o amarillentas con un borde rojo.
- Dificultad para comer o beber debido al dolor.
- Irritación o una sensación de ardor en la boca.
Las aftas pueden variar en tamaño, desde pequeñas hasta mayores de un centímetro. Por lo general, se curan solas en una o dos semanas, pero pueden reaparecer.
Causas
La causa exacta de las aftas no se comprende completamente, pero varios factores pueden influir:
- Daño en la mucosa bucal, como morderse el interior de la mejilla o cepillarse con demasiada fuerza.
- El estrés o el cansancio pueden desencadenar o empeorar las aftas.
- Predisposición genética: las personas con familiares que tienen aftas con frecuencia tienen un mayor riesgo.
- Algunos alimentos, como frutas cítricas o alimentos picantes, pueden provocar aftas o agravar los síntomas.
Diagnóstico
Un médico generalmente puede identificar las aftas mediante un examen de la boca. En algunos casos, se puede realizar un hisopado o biopsia para descartar otras afecciones. Si las aftas son frecuentes o no se curan como se espera, puede ser necesario un examen adicional para identificar causas subyacentes.
Tratamiento
- Las aftas suelen curarse solas en una o dos semanas sin tratamiento.
- Para el dolor intenso, un médico puede recetar medicamentos como enjuagues bucales o geles analgésicos.
- En algunos casos, se pueden recetar corticosteroides para acelerar la curación.
Consejos de autocuidado
- Evite alimentos que puedan irritar la boca, como frutas cítricas o alimentos picantes.
- Reduzca el estrés practicando técnicas de relajación como yoga o meditación.
- Use un cepillo de dientes suave y evite cepillarse con demasiada fuerza para proteger la mucosa bucal.
- Enjuague la boca regularmente con una solución de agua salada para promover la curación y aliviar el dolor.
Enlaces: Vind op volgende sitios web con más información.
Neerlandés
Inglés

