
Las escaras son daños graves en la piel causados por presión prolongada y flujo sanguíneo reducido en un área específica. Son comunes en personas que permanecen mucho tiempo en la misma posición y pueden provocar complicaciones graves e incluso mortales.
Síntomas
- Enrojecimiento de la piel que no desaparece con presión
- Ampollas o piel ennegrecida
- Heridas profundas con necrosis visible
- Sensibilidad o dolor en las zonas afectadas
- Signos de infección como pus o fiebre
Causas
- Reposo en cama prolongado o inmovilidad
- Presión en prominencias óseas
- Mala circulación por fricción
- Incontinencia que deteriora la piel
- Desnutrición o deficiencia de proteínas
- Disminución de la sensibilidad cutánea
Diagnóstico
- Examen físico por un médico
- Clasificación en etapas (I a IV) según gravedad
- Pruebas adicionales si hay sospecha de infección
Tratamiento
- Eliminación de tejido muerto
- Cuidado de heridas con vendajes especializados
- Control de infecciones con antibióticos si es necesario
- Mejora de la ingesta nutricional
- Uso de colchones especiales o cambios de posición
Consejos de autocuidado
- Cambiar de posición regularmente
- Mantener una dieta rica en proteínas
- Mantener la piel limpia y seca
- Usar colchones adecuados
- Evitar la presión prolongada en áreas vulnerables
Otros Muchas instituciones de salud tienen equipos especializados en escaras para mejorar la prevención y el tratamiento.

