
Es una afección cutánea crónica muy rara que puede estar presente durante muchos años. Es un trastorno benigno, pero en el examen patológico puede parecer un linfoma maligno, una forma rara de cáncer de sangre en la piel.
En la pápulosis linfomatoide, aparecen bultos rojos que pueden surgir en cualquier parte de la piel. Por lo general, no causan síntomas, excepto una leve picazón. Las lesiones se curan con una costra y, a veces, dejan una pequeña cicatriz.
¿Cómo se desarrolla?
La causa es desconocida.
¿Cuál es el tratamiento?
El dermatólogo puede establecer el diagnóstico mediante una biopsia de piel si se sospecha de pápulosis linfomatoide. La pápulosis linfomatoide es una afección crónica que no tiene cura. Las lesiones cutáneas aparecen y desaparecen. En casos extensos, se puede lograr una mejoría temporal con terapia de luz (UVB). Si las lesiones cutáneas causan picazón intensa, se puede optar por un tratamiento con crema o pomada de corticosteroides.
¿Cuál es el pronóstico?
No tiene cura. Los síntomas suelen persistir durante años. En casos muy raros, podría evolucionar a un linfoma maligno, pero probablemente en esos casos el diagnóstico inicial no fue correcto. No obstante, se recomienda visitar al dermatólogo una vez al año o ante cualquier cambio.


